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El Principado recibe un varapalo en julio al perder casi 23.000 turistas Las estadísticas del INE reflejan un descenso de viajeros del 8,2% y también de pernoctaciones. Asturias sale mal parada frente a Cantabria y País Vasco y registra cifras similares a las de Galicia.
Se confirmaron los peores augurios. El mes de julio fue malo para el sector turístico asturiano, malo sin paliativos. Si el balance de los hoteles --hecho público la semana pasada-- ya había sido negativo, los datos de los alojamientos extrahoteleros (turismo rural, cámpings y apartamentos) son aún peores. Asturias perdió en total 22.597 visitantes con respecto al mismo mes del año 2007, lo que porcentualmente supone un 8,2% menos. Las pernoctaciones también bajaron, aunque un poco menos, al reducirse de 812.145 a 753.117, es decir, un 7,2% menos. La crisis planeaba sobre el sector desde Semana Santa. Las alarmas saltaron cuando los titulares de prensa con las previsiones del retroceso económico llegaron acompañados de una caída de las reservas. Los empresarios advirtieron ya entonces de que apenas había movimiento, pero confiaban en que los viajes de última hora consiguieran paliar la situación y llenar las habitaciones. Las agencias de viajes revelaban que sus clientes buscaban, de forma mayoritaria, ofertas y chollos de última hora. Por su parte, las autoridades asturianas se mantenían a la expectativa. Preferían tener datos fiables en la mano antes de hablar y hacer una valoración. Consideraban que sólo con las reservas no se podía hacer una evaluación, aunque se curaban en salud y reconocían que cualquier bache económico afecta directamente al sector. Ahora las opiniones se traducen en números y porcentajes. Los hoteles perdieron 12.700 clientes, un 6,6%; los campings, 7.388, un 14,4%; y los apartamentos, 407, un 7,1%. Incluso la joya de la corona , el turismo rural, no ha sido capaz de aguantar el tirón. Estos alojamientos recibieron 2.000 usuarios menos que en julio del 2007, lo que representa un 8,09% menos. Los datos de julio profundizan en la brecha abierta en el mes de junio, cuando el balance del primer semestre demostró un descenso del 4,6% en turistas y del 2,67%, en pernoctaciones. En global, durante esos 6 meses, los alojamientos del Principado recibieron 734.964 clientes, que realizaron 1.571.034 pernoctaciones. COMPARACION. Cómo se han comportado los mercados de los principales competidores, País Vasco, Galicia o Cantabria, las otras tres regiones aglutinadas en la marca España Verde? Sólo atendiendo al balance final de julio, el Principado aparece como la región más perjudicada, junto con Galicia. Por el contrario, País Vasco y Cantabria no sólo han aguantado el tirón, también han ganado cuota en los hoteles y los alojamientos rurales. Nuevamente los números pueden dar un buen ejemplo de lo sucedido. En el subsector de los hoteles, Asturias perdió 12.000 clientes el mes pasado y Galicia, 33.000. Sin embargo, el País Vasco ganó 16.800. En turismo rural la correlación de fuerzas es diferente y el varapalo parece mayor. Asturias era la región, de las cuatro, con más plazas y con más visitantes. Sin embargo, su comportamiento ha sido malo. La región perdió 2.000 viajeros, mientras que Cantabria ganó 1.400, una cifra suficiente para ponerse incluso por delante de Asturias. Los vascos registraron 830 usuarios más. Estos son al menos los resultados publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que son los que permiten comparar la evolución de las diferentes comunidades, ya que utilizan los mismos parámetros y las mismas encuestas para medir el comportamiento del sector en toda España. De hecho, estas son las tablas que siempre toma como referencia el Gobierno del Principado. MAS DESGLOSES. Quién faltó entonces a su cita con Asturias? Otra forma de ver el mercado es analizar de dónde provenían los viajeros. Hubo menos clientes españoles, en concreto casi 21.000 menos, y también menos extranjeros, 1.600 menos. Lo que pasa es que su comportamiento en las pernoctaciones fue diferente. Vinieron menos turistas nacionales y se quedaron menos tiempo. Sin embargo, los que procedían de otros países aprovecharon mejor las vacaciones y optaron por alojarse más días en la región. Así, si sólo se tiene en cuenta la tabla de pernoctaciones de los turistas internacionales, la evolución es positiva tanto en los hoteles como en cámpings, apartamentos y establecimientos de turismo rural. De hecho, la estancia media en general ha conseguido salvar un poco los muebles. Este indicador que analiza los días que los viajeros se quedan en un lugar subió ligeramente en hoteles, cámpings y apartamentos, aunque cayó en los negocios rurales por debajo de 5 días, el récord obtenido el verano pasado. Agosto aún se mide con reservas y previsiones y no con datos, aunque las sensaciones de los empresarios vuelven a ser negativas. Tradicionalmente, es el mes en el que se cuelga el cartel de completo y el grado de ocupación rebasa el 90%. No lograr esta cuota causaría un gran perjuicio económico al sector. Las diferentes asociaciones ya han advertido que, junto con los puentes y Semana Santa, su economía sigue sustentándose en las vacaciones del verano. Textos extraidos del periódico online:www.lavozdeasturias.es
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