El arte es dinámico; todo arte corresponde a una expresión que apunta a la creación de sentido sensorial y sentidos connotativos, antes que conceptos concretos y analizables. Es decir, el arte juega con las sensaciones y modifica las actitudes del espectador, lo saca de la realidad concreta y lo lleva a un mundo de ficciones posibles o imposibles. Es en esta ilusión del arte donde entran en funcionamiento los contextos.
A mediados de siglo XX ya Bertold Brecht afirmaba que desde el mismo momento en que el espectador comienza a prepararse y a predisponerse para salir a la sala de teatros era donde comenzaba la obra, y que cualquier creación dramática artística debía tener en cuenta esta variable. El salón de teatro debe estar acondicionado para ser un lugar fuera de la realidad y predisponer a los espectadores a las situaciones que van a presenciar.
En esta creación de ilusión y teniendo en cuenta el arduo oficio de los tramoyistas y teloneros, recomendamos a esta empresa dedicada a la comercialización de telones para teatros que será de gran utilidad para los dueños de pequeñas, medianas y grandes salas. El conocimiento experto en el tema que nos prestarán los especialistas nos permite quedarnos tranquilos de que serán suplidas todas nuestras necesidades y exigencias.
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